
babel (alejandro gómez iñarritu)
intensa reflexión sobre la incomunicación humana, babel es la obra maestra que gómez iñarritu empezó a modelar en sus dos trabajos anteriores sobre el azar (amores perros y 21 gramos) y que en este cierre de trilogía condensa y aumenta. espectacular fotografía, excelente banda sonora de gustavo santaolalla (como siempre sacando lo máximo usando lo mínimo) y un casting donde brillan más los actores desconocidos que no las grandes estrellas (inmensas rinko kikuchi y adriana barraza frente a un totalmente desaprovechado gael garcía bernal), babel consigue poner el foco en conflictos cotidianos cargados de una gran crudeza y angustia sin por ello renunciar a imágenes poéticas (chieko columpiándose puesta de extásis, amelia con su vestido rojo vagando por el desierto, la intimidad que se establece entre richard y susan mientras ella orina o la súplica de ahmed ante el acorralamiento policial). desasosegante por momentos y de una sensibilidad extrema en otros quizá solo haya que reprocharle a babel que deja en la sombra total a sus dos predecesoras, de quienes por haber bebido tanto ha terminado por extinguir.

el truco final - el prestigio (christopher nolan)
en este fascinante y ejemplar estudio psico-cinematográfico de la personalidad, nolan muestra lo que es hacer cine comercial con cabeza, corazón y cuerpo. con una trama compleja (basada en la excelente novela de christopher priest) que serpentea hacia adelante y hacia atrás para ir descubriendo sus trampas igual que un mago lo haría ante su público, el truco final es más que una simple película con sorpresa cuya razón de ser sea jugar con el espectador. esta historia de dos magos enfrentados sirve para ofrecer una visión innovadora a temas clásicos en el cine como la obsesión o el sacrificio y a otros menos explorados como son las polaridades (aspecto que en el libro aparecía mas difuminado) mediante una inteligente analogía de los trucos de magia que usan espejos en su resolución: la duplicidad, la ilusión de la copia versus la realidad de su existencia y el vacío que deja el truco desvelado. un clásico contemporáneo que cruza géneros a su antojo -drama victoriano, suspense, terror gótico, ciencia-ficción- y confirma que con memento christopher nolan no hizo más que enseñar unas pocas cartas de su baraja.

memorias de queens (dito montiel)
atmosférico y emotivo retrato autobiográfico de la juventud del director en el barrio de queens de nueva york en los años setenta, este cuidado drama a medio camino entre el cine indie y el comercial fue uno de los triunfadores del pasado festival de sundance. brillante aproximación a la relación entre un padre que cree mostrar su afecto sin implicarse emocionalmente con su hijo y la adolescencia de este en un barrio que le da vida y a la vez lo asfixia, memorias de queens tiene sus puntos fuertes en como el protagonista experimenta su culpabilidad al descubrir que para encontrar su camino va a tener que abandonar a todos quienes le rodean y en sus actores, especialmente un inmenso chazz palminteri (perfecto en su contención, anclado en discursos sobre la demostración del cariño paterno) y un shia labeouf, interpretado en versión adulta por robert downey jr., que en las escenas de alta carga dramática se come la pantalla (la ducha después de la paliza, por ejemplo). los secundarios tampoco tienen desperdicio: el macarra de antonio que busca a un padre que no lo maltrate en la figura del padre de dito, su hermano giuseppe (capaz de llevar hasta el límite a antonio para que le demuestre cuan importante es en una escena tremenda) y una estupenda diane west en el papel de madre que observa calladamente lo que sucede desde su cocina mientras va asando a fuego lento su opinión.

el orfanato (j.a. bayona)
a estas alturas mucho se ha dicho ya de la ópera prima de j.a. bayona, tanto de positivo (que si belén rueda está perfecta en su papel, que si los sustos de la película son tremendamente eficaces) como negativo (que el guión copia fórmulas archiconocidas del género, que si la película se queda en un truco bastante hueco una vez concluída la historia). en cuanto a los comentarios positivos estoy totalmente de acuerdo (belén rueda merece el goya sin discusiones y más allá de los sustos hay escenas como la de la sesión de espiritismo o la del escondite, sobretodo, que consiguieron que mirase de reojo a la pantalla) pero ante los que le recriminan una falta de originalidad matizaría que si bien el orfanato toma elementos muy visitados ya (la casa, los niños, el crujir de la escalera, la médium) su director sabe mezclarlos sábiamente para darles voz propia y ofrecer algo vivo y cargado de energía. con un poso dramático en su conclusión que no salva ese falso happy end, el orfanato consigue que su historia sea siempre intensa, aun cuando deja el terror de lado y hace que el drama cobre protagonismo.

once (john carney)
este es un musical atípico, ni siquiera cercano a experimentos subersivos como bailando en la oscuridad, pues no hay en el coreografías, ni bailes espectaculares, tan solo la fuerza de unas canciones que consiguen erizar la piel y enmudecer el resto de diálogos de la película. protagonizada por glenn hansard, líder de la banda irlandesa the frames (ver post dos mil siete notas) y la jovencísima markéta irglová, su historia es sencilla y próxima, y uno casi se siente como un espía violando la intimidad que se establece entre sus protagonistas (el regreso a casa de ella después de haber comprado las pilas, o cuando tocando el piano juntos ella se para en mitad de la canción sobrepasada por sus emociones). realista y sentimental, que no ñoña, once atañe a temas cotidianos, a la inmigración, al amor no correspondido, al encuentro y a las ganas de vivir.

lío embarazoso (judd apatow)
he aquí una película con un público difícil. mezcla del humor slapstick de los hermanos farrelli durante sus primeros cuarenta minutos y la sensibilidad reflexiva del cine de cameron crowe durante el resto, lío embarazoso narra el encuentro de una noche entre alison, una joven sensible y responsable y ben, un freakie infantiloide y dulzón que deberan lidiar con un embarazo fruto de esa noche loca. memorable y entrañable reparto de freaks secundarios, los amigos de él representan ese sector de la población empeñado en no asumir responsabilidades, anclados en una adolescencia que se les escapó hace tiempo mientras que el cuñado de ella (un estupendo paul rudd) sostiene una particular crisis con su pareja que subvierte el cliché de la infidelidad para plantear un problema igualmente profundo y poco tratado en el cine: la gestión de uno mismo ante la responsabilidad familiar. apatow ya demostró su buen hacer en la comedia con virgen a los 40 y de nuevo consigue aquí unir momentos delirantes (la escena en que ben juega con las niñas en la caseta del jardín) con otros de profundidad dramática (la conversación en el hotel de las vegas) capaces de crear por si solos un nuevo género. deliciosa.

paris, je t'aime (varios directores)
suma de diecicho capítulos de cinco minutos de duración sobre diversos barrios de la capital francesa, paris je t'aime tiene como eje vertebral el amor. el amor interacial de gurinder chadha (optimista y con consciencia), el amor corrosivo de los hermanos coen (desternillante visión turística de la ciudad desde el metro), el amor espídico y videoclipero de tom twyker (el espíritu de corre, lola, corre sigue vivo), el amor vampírico y mudo de vicenzo natali (cine noir de espectacular fotografia), el amor gay de gus van sant (en confusión de traducciones y subtítulos), el amor maternal de walter salles (preciosa reflexión sobre la maternidad de una canguro), el amor maduro de gérard depardieu (ya quisieran los guionista de escenas de matrimonio tal nivel de finura), el amor naïf de sylvain chomet (el estilo amélie en versión mimo) o el amor a uno mismo de alexander payne (con una margo martindal en estado de gracia como turista americana sola por parís). particularmente los segmentos de christopher doyle (una pieza new age que parece más un spot sui generis de revlon que otra cosa) y wes craven (una insulsa reflexión sobre el pre-matrimonio con -agarraos- el fantasma de oscar wilde de por medio) son totalmente esquivables, pero no restan un ápice de entretenimiento al conjunto.

shortbus (john cameron mitchell)
retrato polisexual de una nueva york post 11-s, shortbus muestra con naturalidad la vida íntima (que no solo genital) de varios personajes que se encuentran en un club de intercambio donde se experimenta, se compone, se hace arte y se vive sin tabúes. aunque el gancho (o el revulsivo, según mentalidad) de la película radica en buena parte en la fuerte carga sexual de sus minutos iniciales, pronto el sexo es tratado de otra forma: como indicador de las distancias insalvables entre una terapeuta sexual que finje sus orgasmos y su pareja, como lazo que amplia la relación de una pareja gay donde uno de los miembros está elaborando un proyecto audiovisual escalofriante o como redención de una dominatrix con crisis de identidad. excelente banda sonora, improvisación en los diálogos, química entre sus protagonistas (de hecho el casting se hizo por compatibilidad sexual) y frescura más allá de la provocación hacen de shortbus una película de culto desde ya mismo.

disturbia (d.j. caruso)
película sorpresa de la temporada, fresca, sin pretensiones y entretenida al cien por cien. shia labeouf sigue dando indicios de un actor potencial en el papel de un adolescente que debe permanecer en su casa por arresto domiciliario durante 90 días y que se dedica a espiar a sus vecinos hasta que descubre que uno de ellos tiene aficiones un tanto mórbidas. cruce entre un capítulo de dawson crece y uno de alfred hitchcock presenta... (supongo que a nadie se le ha pasado por alto la similitud del argumento con la ventana indiscreta) disturbia tiene un extraordinario sentido del ritmo (muy pausado al inicio y que va progresando en sucesivos acelerones y frenazos hasta llegar a un clímax intenso que, aunque tópico, consigue momentos de auténtico nerviosismo insospechado -la incursión al garaje retransmitida vía webcam, el descubrimiento del sótano- precisamente por el tono teen que se le ha dado a la película hasta ese momento).
historia de un crimen (douglas mcgrath)
espectacular narración del proceso de creación de la obra maestra de truman capote, a sangre fría, historia de un crimen tiene al frente de su estupendo reparto a un toby jones mimetizado con capote hasta el más mínimo detalle (apreciable sobre todo en la versión original), a un daniel craig sorprendentemente convincente en su cambio de registro y a una sandra bullock que no actuaba así de bien desde... nunca. divertidísima en muchos momentos (las salidas de tono de capote son memorables, sobretodo las referentes a cuando se le confunde con una mujer), la película da una pista clara a su inicio (ese doloroso y sentido cante interrumpido durante el cameo de gwyneth paltrow) de que la historia va a ser demoledora al final. mcgrath consigue el milagro de crear un biopic no aburrido sino una dolorosa reflexión sobre donde encontramos el amor (la forma velada en que capote se sorprende ante su romance es excepcional) y como haberlo encontrado y ser correpondido no es garantía de poder disfrutarlo.

maria antonieta (sofia coppola)
esconde esta
maria antonieta una lectura muy particular de lo que es la neurosis: como uno reinterpreta lo que llega desde fuera para que no contradiga lo que haya dentro.
sofia
coppola demuestra de nuevo su sensibilidad pop (esta vez forzándola con una estetica pastel en azules y rosas y una polémica pero lúcida banda sonora con
the
cure o
siouxie
and
the
banshees) y relata su propio
lost in versalles donde la cámara expresamente jamás muestra lo que sucede fuera del palacio, permitiéndonos entender un poco mejor la neurosis de
maria
antonieta, adultificada políticamente y auto-infantilizada como estrategia de protección frente a la presión a la que se ve sometida.
como sucede en la vida real, si no se atiende a la neura al final algo explota y
maria
antonieta se inclina frente al pueblo sublevado y frente a su propia desatención en la secuencia cumbre de la película.
boy culture (q. allan brocka)
el poster engaña. os lo aseguro. claro ejemplo de como preparar un buen anzuelo, la carne y el sexo son el pretexto de boy culture para hablar de forma amarga de relaciones (pasadas y presentes), fantasmas (la historia de george y renaldo), prostitución (quién compra a quién y qué se está comprando) y vacío (absolutamente todos los protagonistas tienen su forma de intentar llenarlo sea con drogas, fotos enmarcadas, listas de clientes o ligues de una noche). aunque planea por encima de ella el espectro de ser película de serie b con pretensiones o un capítulo alargado de queer as folk, el material que propone es tan directo, sincero y sentido que uno no puede más que rendirse a las disertaciones de x (a su cuerpo ya nos rendíamos, pero a su visión del mundo también). uno de esos extraños casos en que los que la película supera la novela a la que adapta (publicada en españa como solo para chicos).
half nelson (ryan fleck)
ryan gosling interpreta magistralmente en half nelson a dan, un joven profesor de historia preocupado más en enseñar valores que no teoría aislada, inmerso en una profunda crisis de la cual intenta evadirse fumando crack. cuando drey, una de sus mejores alumnas, le sorprende drogado en los vestuarios, dan iniciará su particular toma de contacto con la realidad. aparcando la moralina típica de otras películas del subgénero instituto, ryan fleck logra con este drama independiente una aproximación realista al intento de superación de un individuo capaz de inculcar a sus alumnos principios constructivos sobre la lucha de clases y la corrupción del poder mientras él se autodestruye. una preciosa y poco autocomplaciente historia de amor alternativo entre profesor y alumna libre de tópicos y prejuicios con una banda sonora plagada de temas de mis adorados broken social scene.
la vida de los otros (florian henckel von donnersmarck)
la vida de los otros es la historia de un agente de escuchas de la rda convertido en ángel de la guarda de una pareja de artistas contrarios al sistema a quien le ha tocado vigilar como posible foco de propaganda . en sus progresivas escuchas, hauppman va quedando prendado de la vida de estos otros, reflejo de una vida que no es suya y que pone en evidencia los vacíos de la suya propia (pareja, amigos, felicidad). excelente y sobria recreación del clima de paranoia y amenaza política en alemania previo a la caída del muro de berlín, la vida de los otros explora a fondo el concepto de la traición (a un país, a una pareja, a uno mismo) para revelar lo impredecible y confuso de la condición humana.
y ya puestos: 28 semanas después (juan carlos fresnadillo) / grindhouse (robert rodriguez /quentin tarantino) / juegos secretos (todd field) / la ciencia del sueño (michel gondry) / la fuente de la vida (darren aronofsky) / promesas del este (david cronenberg) / quinceañera (richard glatzer y wash westmoreland) / ronda nocturna (edgardo cozarinsky) / seduciendo a un extraño (james foley) / tape (richard linklater) / the bridge (eric steel) / the quiet (jamie babbit) / zodiac (david fincher)