28/11/07

LA SOLEDAD DE PLUTO



este fin de semana he puesto el árbol de navidad en casa. cuando era pequeño solíamos hacerlo siempre el 25 de noviembre, justo un mes antes de navidad porqué además de faltar treinta días exactos para nochebuena coincidía con la fecha de cumpleaños de mi abuelo. ahora que ya hace ocho años que murió, aún sigo poniendo los adornos ese mismo día pero no se porqué, no considero que sea un homenaje póstumo ni tampoco me pongo especialmente sentimental al hacerlo. no tengo ninguna historia con él que hable de escribir juntos la carta a los reyes magos o de como me ayudaba a envolver los regalos para mi madre. no, no hay ninguna historia así con él. pero los adornos de mi árbol en cambio, esas esferas violetas metálicas, esos adornos recubiertos de espumillón blanco, esos globos plásticos transparentes con serpentinas irisadas en su interior, todos esos adornos tienen una historia por si solos tan tremenda que merece la pena ser contada. aunque no sea de cuento de niños.

la hermana de mi abuelo siempre fue rara. se cambió su nombre verdadero por otro más glamouroso a los treinta y pocos años, cuando ese temor primigenio que la había acompañado desde pequeña, el miedo a que nadie la quisiera de verdad, le hizo llevar su rareza hasta el punto de convertirse en una mujer totalmente distinta y asegurarse así el cariño que hasta entonces sentía que no se le había dado siendo quien era. se tiñó el pelo de rubio platino, se gastó sus pocos ahorros en un par de caros trajes con plumas de pavo real, se perfiló las cejas y de la noche a la mañana, así lo aseguraba mi abuelo, su letra pasó de ser accidentada y borrosa a ser curvilínea y elegante. lo que nadie de su entorno acertó a pensar fue que entre tintes de pelo, plumas de ave y una lista con los nombres hollywoodienses que sopesaba autoadoptar, esa rareza, eso que nadie sabía explicar y que todos le adjudicaban, empezaba a abrirse camino dentro de ella, profunda y oscura.

finalmente encontró a arturo, un hombre treinta años mayor que ella. era bajito, calvo y obeso, con una gran papada y unos pliegues carnosos en la nuca que le daban un peculiar parecido a alfred hitchcock, sus labios sempiternamente unidos a un puro, y una cuenta corriente capaz de conseguirle a mi tía abuela plumas más exóticas para sus abrigos, tintes de pelo más deslumbrantes y joyas, abrigos, licores, bombones, fiestas de alto copete en la barcelona de los años setenta, partidas en casinos y una casa. una casa en lo alto de una colina des de la que asomarse a la ciudad que un día la tachó de extravagante. se casaron y fueron bastante felices, asistían a carreras de galgos, a cócteles de amigos importantes de él, a fiestas de carnaval. todo lo felices que el dinero les permitía. mi abuelo, mientras, veía con impotencia como su hermana se aislaba más en su mundo de cenicienta y como arturo disfrutaba teniendo a una mujer joven y alocada (en más sentidos de los que estaba dispuesto a admitir) de la que presumir ante sus compañeros sebáceos.

pero arturo murió al cabo de poco tiempo de una ataque al corazón. demasiadas viandas, demasiado roastbeef, demasiado exceso. mi abuelo habló con su hermana ofreciéndole una habitación del piso que él y mi abuela acaban de comprarse pero ella lo declinó, seguramente por considerarlo demasido plebeyo. yo debía tener entonces unos seis años y en las comidas familiares alguien siempre terminaba hablando de ella, de cuanto hacía que no la veían, preguntándose como debía llevar la viudedad de arturo y recordando lo suntuosa que se veía esa casa des de lo alto de la colina. hasta que un verano, no recuerdo el motivo, en una de las múltiples excursiones estivales que hacía con mis abuelos, me ofrecieron de ir a verla.

recuerdo llegar a la ciudad donde vivían y distinguir la casa a lo lejos, efectivamente sola en lo alto de una colina y ver ya entonces en ella el espectro de la casa que debió ser recién comprada porqué ante mi parecía una casa oscura, dormida, perdida en si misma, las persianas medio rotas, el césped convertido en un crocanti de hierba naranja y las flores de las macetas en alambre retorcido. mi abuela no estaba muy segura de que yo debiera entrar a visitar a la hermana de mi abuelo pero parece ser que ella les había dicho por teléfono que tenía ganas de conocerme. no nos habíamos visto aún y yo me la imaginaba rodeada de una halo brillante, fumando cigarrillos con una boquilla quilométrica si bien el estado de la casa ya me estaba advirtiendo que lo que estaba por encontrar era bastante distinto de esa idea que me había montado en mi cabeza, porqué la hermana de mi abuelo vestía de negro riguroso, con una nube de tul gris alrededor de la cara que le daba el aspecto de un fantasma con una nube de tormenta por cabeza, visibles solo sus labios pintados de rojo oscuro. la casa estaba llena de polvo, en desorden, un puzzle mal acabado reflejo de su mundo interno donde las piezas se mezclaban al azar, libros encima de los fogones, plantas dentro de la nevera, fotos de arturo en la ventana. recuerdo su voz sombría, su grito de espanto cuando pasé por delante de una estufa vieja y me advirtió de que la casa podía explotar si alguien se acercaba demasiado a la bombona de gas. y recuerdo también un mueble expositor en el comedor, lleno de copas de cristal viejas y de telarañas espesas como barbas de azúcar. y en medio del estante central, una pequeña figura de pluto, inaccesible, terrorífica en mi recuerdo infantil, rodeada de arañas y moscas muertas. no podía apartar los ojos de esa figura, la fascinación del miedo, de aquello que me resultaba imposible entender: la locura de la hermana de mi abuelo. y no dejaba de preguntarme ¿qué otras estampas terroríficas debía haber en otros rincones de esa casa?

recuerdo intentar poner el pie en el primer escalón para subir al segundo piso de la casa y no ser capaz de hacerlo, la articulación de mi rodilla temblando y un castañeo de dientes porque des de ahí conseguía ver como subía la siniestra curva de la escalera y conseguía ver también un pequeño margen de la pared del pasillo de arriba y darme cuenta, aterrorizado, que las paredes estaban impregnadas con su letra curvilínea. y tan llenas debían estar las paredes de las estancias del piso superior que la letra se desbordaba y empezaba a descender ya por los muros de la escalera, mi miedo tan grande que podía leer lo que había escrito pero no entender su significado. recuerdo poco más de esa primera visita, solo que mi abuelo volvió muy triste y le vi llamar más triste aún a un centro psiquiátrico. entonces fue cuando descubrimos que la rareza de su hermana también se había cambiado el nombre por otro. a partir de entonces se llamó esquizofrenia.

volví a la casa dos años después, cuando ella ya estaba internada en un centro psiquiátrico (no sin antes haberle dado una tremenda bofetada a mi abuelo a quien vivió como un traidor) y la casa estaba a punto de ser derribada. hice jurar y perjurar a mis abuelos que me dejaran ir. necesitaba subir al piso de arriba, ver si las arañas se habían comido finalmente a pluto, rebolcarme en mis miedos infantiles. así que mientras mis abuelos recogían fotos y objetos en la planta de abajo, me puse otra vez frente a la escalera y me di cuenta que en dos años la escritura había bajado hasta casi la planta baja, los muros enmarañados con las curvas y los lazos de sus jotas, pes y ges. subí poco a poco la escalera y empecé a leer las paredes, respirando mi terror lentamente, con un fuelle en mis pulmones. todo eran cartas a arturo, sobre como lo echaba de menos, sobre su nuevo maquillaje, sobre como se había hecho un nuevo vestido para él con recortes de otros antiguos. en según que trozos hablaba de forma más triste, su letra más quebradiza, sobre su ausencia, su vacío. y pensé en lo cruel de su enfermedad, que la aislaba a medias de su dolor, sin voverla loca del todo sino dejándole una porción de conciencia para torturarla. la única habitación en la que me atreví a entrar fué en la suya, porqué la densidad de la letra en las otras habitaciones era tal que se tragaba la luz que entraba por las rendijas de las persiana rotas. encima de la cama se repetía solo una única frase: no quiero estar sola. una y otra vez. y otra. del derecho. del revés. en algunos sitios dejando de ser curvilínea y elegante y volviendo a ser la letra accidentada y borrosa que siempre fue en el fondo. tuve tanto miedo al ver esa pared que no noté a mi abuela llamarme des del quicio de la puerta. de hecho escribo esto y aún se me pone la piel de gallina. lo cierto es que me sentí profanando un santuario, una intimidad que ella y su locura guardaron celosamente de los demás. así que cuando mi abuela me dijo qué hacía allí, para justificar mi invasión, cogí la primera caja que encontré y le dije que me quería llevar lo que había dentro. resultaron ser unos adornos de navidad.

la casa se derribó tres años más tarde y jamás pude saber que había sido de pluto pero pienso que mi tía abuela era como él, perdida en una telaraña de neuronas que jugaban al escondite sináptico, en su alacena de cristal de cuento, triste y sola. cuido sus adornos con cariño, tienen más de treinta años pero estan como nuevos. son brillantes, bonitos, pero vacíos en el fondo. y cada año, cuando abro la caja de adornos me acuerdo de ella y pienso que quizás me los dejó a propósito. que en esas cartas de amor aprendió a echar de menos a arturo y no a su dinero. y que llegó a sentirse querida antes de volverse loca del todo.

35 comentarios:

Will dijo...

Sinceramente, me ha dejado pasmado este post, poco muedo decir...

Ese es el problema cuando detras de la luz hay tantss sombras...

goldengate(d) dijo...

will: si ella hubiera estado capacitada para gestionar esa luz y esas sombras como tu bien dices... no se, mucha gente puede haverlo y sin embargo también se dedican a vender quienes no son.

Mil Orillas dijo...

Àlex,

siento que el dolor ajeno sea tan delicioso...he disfrutado tu texto intensamente. Las letras en las paredes, el vestido hecho de retazos de otros...una casa y una vida convertida en palimpsesto.
Los adornos no están vacíos...contienen la historia que cuentas...una historia llena de tristeza bella.

Me encantó. Y me encanta haberte encontrado entre tantos blogs.

Petons.

Dani dijo...

Increible... sense paraules... se m'ha possat la pell de gallina. Quan vegi els teus adornus m'ho mirare d'una altra manera...

Un muerdo

sylvia dijo...

Buf, no sé què dir després de llegir el teu text. Es el que em passa, quan hi ha certes coses que em 'toquen' massa, em quedo sense paraules... Emocionant text...i més emocionant encara per a algú que ha hagut de conviure amb aquesta malaltia ja que algú proper la té... Petons,

goldengate(d) dijo...

mil orillas: es cierto lo que dices de los adornos, está un pedazo de esta historia en cada uno de ellos. pero siempre me ha conmovido que por dentro esten vacíos y por fuera sean tan bellos. se me ocurren tantas metáforas para una imagen así...

a mi tambien me gusta haberte encontrado. pasaré a mojarme los pies en tu orilla pronto.

besos. ;)

goldengate(d) dijo...

tibu: a mi també se m'hi va posar mentre ho escribia, com si de cop la història fos més intensa, i mira que aquesta història porta amb mi tota la meva vida. les paraules tenen aquesta extranya força.

avui et truco.

muerdo al canto.

goldengate(d) dijo...

sylvia: recordo quan estudiava l'esquizofrènia a la carrera i com encara avui és el cul de sac d la psicologia. s'hi ha avançat molt però es sap tan poc d'ella...

petons

picola dijo...

Uola neng, recordo que ja me l´havies explicat aquesta història però m´ha tornat a cautivar.

Por cierto estoy en casa escaqueandome del curro, ya que esta mañana me dolía la cabeza y ahora aunque me se haya pasado he decidido no volver hasta la tarde.

goldengate(d) dijo...

picola: que bien que viven algunas, di que sí. espero que el teu pare estigui millor. te truco després i me cuents.

un besotelelele.

casta dijo...

Y pudo volver a ser feliz? que pena... que pena....

goldengate(d) dijo...

bueno, durante un tiempo accedió a vivir enc asa de mis abuelos pero su enfermedad fue avanzando hasta que terminó en un centro de nuevo porqué era muy agresiva. murió al cabo de dos años de estar en el centro y la íbamos a ver a menudo. intentamos que fuera feliz, pero quien sabe. hablaba consigo misma, con arturo. en esos instantes, cuando más desconectada estaba de la realidad, lo parecía. y mucho.

Will dijo...

Quieres decir que eso no lo hacemos todos?

Por ejemplo, cuando nos enamoramos, intentamos vender una version mejorada de nosotros mismos..

El problema quizas es cuando se va de las manos

Will dijo...

En cualquier caso, respecto al transfondo de la enfermedad, no estoy capacitado para opinar...

Churru dijo...

Un historia tremenda que tú has escrito de manera magistral. Me imagino esas paredes, cartas murales de locura de amor, qué escalofrío. Si en vez de derribarla la hubieran reformado, tapado el papel de las paredes, y en un futuro salen de nuevo a la luz, qué manera de pasar a a posteridad. Bueno, ya desvarío :)

goldengate(d) dijo...

will: yo, sobre la enfermedad tampoco me pronuncio. en caunto a si los demás vendemos una imagen de quienes no somos, bueno, en cierto modo si. algunos más y otros menos. el tema está en que uno se desidentifique de esa imágen, que si no corre el riesgo de ponerse neura.

goldengate(d) dijo...

churru: hubiera estado bien conservarla, sí. recuerdo fragmentos sueltos de esa casa, incluso alguna vez intenté dibujar un mapa de como era, pero se me escapan habitaciones y perspectivas de como era al completo.

un besote.

yonosoyHillary dijo...

Creo que todos tenemos una tía así de la que jamás sabremos toda la verdad.

en mi familia se llama Montse. Después de trabajar duro en sus peluquerías, llevar una vida de perfecta ama de casa, jubilarse por fin y enviudar, le dió por convertirse en echadora de cartas, para subvencionar sus excursiones al bingo, sus fiestas en Imperator y una larga lista de hombres en algunos casos, mucho más jóvenes. No hay cena o reunión familiar en la que alguien no pregunte qué hay de nuevo de ella.

goldengate(d) dijo...

hillary: si, en cada familia hay algun familiar que desentona o mejor aún, que da la nota que a la familia le falta.

como decía churru, la de cosas que había en esas paredes. me encantaría poder leerlas ahora...

Jordi Bosch dijo...

Boooooooona nanuuuuu. Bona història i molt ben plasmada.

Eps, quan vull dir bona història em refereixo a com està explicada, els punts d'intriga són genials. No et pensis que no em sap greu per la teva tia-àvia

A mi em fa penilla. No sé si ella, amb la seva bogeria, estava millor del que ens podríem pensar.

En fi, bon Nadal a tothom i tu, jo i la meva dona ens veiem aquest dijous al pis nou ( no sé on et fotrem encara ).

P.D- A mi em diuen pluto els meus amics, ja t'explicaré.

goldengate(d) dijo...

jordi bosch: et pots creure que he tardat una estona en adonar-me del teu pseudònim? tant de temps sense fer-lo servir i em perdo...

ahir vaig estar parlant amb la rum i ja m'ha explicat lo del pis. més que res dir-te que ens veiem dimarts i no dijous, que jo dijous ja estaré a deu sota zero i amb quatre hores de llum diàries.

lo de que et diguin pluto, es ben bé, ja m'explicaràs.

petons ke pa ké.

Arwen dijo...

Qué triste historia, y bonita, no sé por qué, por la fortaleza de tu abuelo al tomar la decisión, por la lucidez de tu tía abuela de seguir queriendo desde su enfermedad, por tu valor al enfrentarte a tu miedo...
Pero triste, lo lamento.

goldengate(d) dijo...

arwen: para mi es una bella y triste historia, pero casi más bella que no triste. creo que quien peor lo pasó fue mi abuelo, y que esa bofetada seguramente le dolíó mucho más que no la rojez que le dejó su hermana en la mejilla.

en cuanto a mi miedo, bueno, no me sentí especialmente valiente. no era como enfrentarme a un monstruo, porqué de hecho sabía que no había monstruos arriba, pero si me asustaba que lo que había en la segunda planta era algo adulto, algo inaccesible para mi y que seguramente no iba a entender.

no lo lamentes. me gusta que esta historia, como tantas otras, forme parte de mi. besos.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Primer comentarín, que ya llevo el texto bastante avanzado (por fin!!): "El césped convertido en un crocanti de hierba naranja". Me he saltado los demás comentarios, así que si alguien se ha fijado en esta frase, metí la pata, pero es que me la quedo, vamos. Estoy teniendo un pequeño orgasmo literario (blog) con tu texto. voy a contenerme y a terminar, un segundo....

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Jo, que bestiada de Entrada.
Ya la terminé. Creo que hay un antes y un después en tu blog después de esto, noi.
No sólo es que me haya gustado la descripción de todo...es que esa señora se parece un poquillo a mis divas medio locas, y la historia es en sí apasionante, pero es aún más apasionante cómo lo cuentas.
Te voy a contar una cosa, y mañana te busco los enlaces, y te los pongo convenientemente.
Estoy seguro que no lo sabes y que es una casualidad, porque en esa época no creo que aún hubiéramos llegado a léernos. En mi blog hace bte tiempo, descubrí a una poeta italiana, que es un mito allí, le acaban de dar el premio nacional de literatura, el presidente de Italia y cosas de esas, y es una eterna candidata al premio Nobel.
El caso es que, bueno, estuvo una época bastante larga encerrada en un manicomio, por un desamor y una depre que se le disparó, creo, y bueno...de ahí sacó el que es uno de los mejores libros de poemas (dicen), en italiano de los últimos 15-20 años....Se llama "La Tierra Santa", es la forma en la que ella denomina al manicomio. Para no sobrecargarte, ya este finde tranquilamente te pongo los dos o tres post que le dediqué, ella se llama Alda Merini...es una celebridad en este momento.
A ver, esto no es lo importante...y ya lo creo que es una coincidencia: Lo importante, es que el primer vídeo que ví sobre ella, está grabado en su casa de Milán, y que tiene escritas palabras en un espejo y en las paredes de su casa....
Ahora mismo te adjunto el vídeo, voy a buscarlo. Si te resulta doloroso o algo, páralo ¡Eh!
Buuuuf que entrada, Àlex:-) el hada madrina te ha dado un "varitazo" en la cabeza.
Petonets.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Here it is. Es un poema en italià, estic segur que ho entendras perfectament, et posso el enllaç i ja veus a la dona i tal. No es veu bè del tot, pero sí, com tè els miralls i tal tots plès de lletres.
Besos
http://www.youtube.com/watch?v=MNDkWmnXqRA

goldengate(d) dijo...

ripley: que gustazo inducirte orgasmos lietrarios. a mi también me pasa ante según que frases o expresiones leo en los otros y también cuando soy yo el que escribo y de repente encuentro la combianción de palabras que mejor puede expresar lo que me pasa por la cabeza (en este post me sucedió como a ti con lo del crocanti naranja, las flores de alambre y el escondite sináptico). esto debe ser masturbación literaria.

nadie lo había comentado, no, pero aunque lo hubieran hecho eso no es meter la pata, hombreee.

sobre alda merini no había oído hablar, suerte que te tengo de refrente cultural italiano, que dominas el país bastante bien por lo que leo/veo/intuyo en tu blog y la relazzione con il tuo fratelo. he visto el video, gracias por ponerlo tan rápido (que eran las 2.54 de la mañana, trasnochador).
me ha recordado un poco a ella, sus paredes parecen menos recargadas que las de mi tía abuela, pero no deja de ser curiosa la coincidencia. gracias por el link.

en mi casa tengo una foto de mis abuelos besándose en la terraza de esa casa y otra con mis abuelas, mi madre y mi tía. ayer al mirarlas me acordé que las fotos las había tomado ella y que había escrito en su dorso también. y allí estaba su letra otra vez.

en todo caso, no se si es un antes y un después, siempre hay uno y otro, pero te agradezco el cumplido, caro. un bacio.

Peritoni dijo...

Tremenda historia. Y tristísima. Al final parece que se casó por amor y no por dinero como todos creíamos (creíais).

goldengate(d) dijo...

peritoni: yo tengo claro que se casó por amor, aunque luego, es probable que fuera descubriendo un amor de otro tipo.

cuando vi "magnolia", el personaje de julianne moore me hizo pensar bastante en ella: una mujer que a punto de ser viuda se da cuenta de que quería el dinero de su marido cuando se casó con él pero que ahora, en su lecho de muerte, descubre que es a él a quien quiere en realidad.

Gmr dijo...

pufff pues no se mucho que decir pq estas historias son muy tristes pero tienes una forma muy bella de contarlo todo.

me gustan mucho las imagenes q creas con palabras.

goldengate(d) dijo...

gmr: gracias. como le decía a ripley a veces tengo la sensación que las palabras estan ahí y yo las pillo al vuelo cuando estas se combinan de la mejor forma posible, porqué le dan la carga justa a la historia, porqué explican detalles viejos de forma nueva, porqué reciclan, embellecen.

besos.

yunzapito dijo...

Qué bonito...

no tengo palabras, poco a poco te voy conociendo más y la historia de algunos detalles que has ido dando sobre tí y tu casa a lo largo de este tiempo que te llevo leyendo.

Las palabras de la pared de tu casa... ¿Tienen algun tipo de relación/inspiración? ¿Es sólamente casualidad?

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

Nen, lo de "trasnochador" me ha dejado mortalment ferit, ejejej:-) No:-) Era sábado night, habías sacado una entrada antes (ésta), y sólo había conseguido leer unas líneas pq no tenía tpo. Me había olido que la entrada era buena, y me quedé el sábado castigado en casa, ejejej, leyendo blogs. Ya era tarde para salir, y bueno....como va a haber un mega-puente... A veces soy trasnochador, claro, pero en éste caso, cuando vaya a Bcn me haces unos escargots o algo,jejeje, que me quedé "castigado":-) Imagina qué castigo.
En serio que la realidad supera la ficción, y es uno de las entradas más bonitas que he leído últimamente. Me emocioné y te lo dije cuando conseguí leérlo entero:-) La blogosfera me encanta, solo que está terminando con una cervical que debo tener que va por libre:-), pero me la coloco con los dedos, jajajj:-). No importa nada, si llego a leer una historia como la que has escrito. (Escribiré tu nombre en la pared pero en pequeñito), no vaya a destrozar el titan-luxury:-)
Petonets.

goldengate(d) dijo...

yunzapito: gracias, rey. pues la verdad es que nunca había pensado en que las palabras que hay escritas en la pared de mi comedor tuvieran relación con las palabras que escribía mi tía abuela en sus momentos críticos. lo mío tenía más una finalidad decorativa, pero interesante el paralelismo que propones, jejej.

besos.

goldengate(d) dijo...

ripley: castigo chunguísimo des de luego, ;). es que me hizo gracia ver la hora a la que pusiste el comentario, eso es todo. lo de ponerme en el estucado de tu titan luxury me ha encantado.

una compañera de curro mía acaba de regalarle a su hija un graffiti mural en la pared de su habitación. aquí nos quedamos en menos, pero vamos haciendo nuestros pinitos.

petons