1/11/07

EMERGENCIA



salimos del coche. hemos tenido suerte con el parquing del hospital. tengo la mano encima del abdómen, que se contrae y se defiende. ester me accompaña a recepción, coge mi tarjeta sanitaria mientras yo paso por una criba donde me dicen que si quiero avanzar puestos en la lista de espera de urgencias (atención al símil con la radiofórmula) finja que me duele más de la cuenta. le he caído bien a la recepcionista, pero aun así le digo que no finjo, joder, que ya me duele así de intenso. víspera de todos los santos. fiestas en la ciudad donde trabajo. no hay peor momento para visitar urgencias.

hora de entrada: 14:20, 31 de octubre.

mi médico tiene mi edad y es atractivo. empezamos bien. me hace las preguntas de rigor y le explico sobre mi visita ayer al hospital de la ciudad donde vivo. me dijeron que me tomara unos calmantes y que ya se me pasaría. en esa misma visita me atendieron una doctora francesa, un practicante italiano y cuando ya me empezaba a sentir como en juegos sin fronteras (¿os acordais que gracias a él descubrimos países como san marino?), apareció una doctora teutona con las cejas blanco nuclear que me dijo: ¿qué otros idiomas hablarrr tu a parrrte de español? estupendo, esto iba a ser un cruce de anatomía de grey con el primero fascículo de deutsch de planeta agostini.

mi doctor atractivo me palpa el abdómen. al otro lado de la puerta gris oigo vaivén de camas, sillas de ruedas, gritos de dolor de gente, sobre todo niños y ancianos, y todo impregnado de ese olor neutro, ascéptico, que más que tranquilizar me inquieta porqué me parece impoluto, estéril e inhumano. dentro de los cajones del mueble que tengo al lado hay recipientes con tapa roja, etiquetas, válvulas, cápsulas gelatinosas, guantes de latex blanco, agujas, agujas, agujas. una infermera me hace una vía en el brazo derecho, un agujero por el cual pasaran líquidos, substancias. mi doctor me hace incorporar y me palpa la espalda, su contacto me reconforta. miro a través de los tubos como el líquido entra en mi y el dolor se empieza a desvanecer al cabo de un rato como una aspirina en un vaso de agua. pierdo la noción del tiempo.

cuando me despierto ester está a mi lado. he dormido una hora. son las siete. ester tiene que irse y se siente mal por dejarme solo. le digo que no se preocupe, que poco puede hacer ella. llegaran los relevos dentro de nada, se ve que romina está en camino. el teléfono ha estado sonando varias veces, una difusa banda sonora ambiental de llamadas y mensajes. ester se va con una expresión dolida y dos besos de agradecimiento en sus mejillas y yo me quedo mirando al techo, acordándome que justo un día como hoy hace ocho años mi abuelo murió en el hospital de la ciudad donde vivo, y de como en sus últimos minutos vivo miraba a la salida de aire del techo como si esa fuera la entrada al paraíso. recuerdo a mi abuela coger su mano inerte y mientras se la besaba oirle decir: coño, hasta para esto tenías que ser adecuado, morirte la víspera del día de difuntos.

romina ya está aquí y se convierte en mi secretaria por unos instantes, atendiendo llamadas, descifrando mensajes a través de la escasa cobertura del recinto, informándome de los vaivenes del doctor atractivo y de un celador apetecible que también ha aparecido en escena. la voz metálica del alatavoz de recepción va llamando a los familiares y en uno de esos ataques de humor negro mío voy haciendo rimas mentales con los apellidos de los pacientes. cualquier cosa que me distraiga del dolor, el punto en que le pediría al primer doctor que pasara por delante de la puerta que me abriera en canal y me sacara eso que me está doliendo. romina me calma. tus análisis son impecables, tu salud está perfecta, haremos un tac y una eco y miraremos que te está pasando me dice el doctor atractivo y me presenta a un cirujano cubano que me intenta hacer drenar el dolor mientras me va apretando el abdómen. veo a romina al fondo de la habitación, compungida, maternal, sus puños cerrados con fuerza en simpatía con mis contracciones. pienso en que no he avisado a mis padres aún, en como tampoco pueden desplzarse hasta aquí y en que sería preocuparles sin que pudieran hacer nada más.

ya pasó. el celador apetecible me viene a buscar para una radiografía. romina se coordina con mar que parece que va a ser el tercer relevo. vuelta a la habitación. mis compañeras de trabajo llaman des de la cena donde tendría que haber ido. romina se va, no sin antes hacerme perjurar que la llame cuando salga de urgencias. y cuando uno piensa que no puede haber mayor concentración de hombres sensuales en un hospital, cuando uno ya se siente afortunado con el doctor atractivo y el celador apetecible, aparece él, el dios de los infermeros, con su bata blanca, su barba de tres días, todo él efecto analgésico, y me toma de la mano y me lleva a la planta baja a hacerme el tac. me inyectan una solución de yodo que me provoca un calor tremendo, justo lo que me falta con el dios de los infermeros delante. el gusto del yodo en mi boca mientras un escaner me recorre de arriba a abajo. máquinas diseñadas por hombres que tratan a hombres que se sienten como máquinas.

vuelta a la habitación. el tiempo, a estas horas, se ha convertido en un corta-pega-repite. no hay ventanas en la sala donde estoy, pero si está mar, que me suelta un discurso sobre porqué no he avisado a mis padres. su familia y la mía no funcionan igual, eso es todo. se queda conmigo en este tramo final. me habla de otras noches eternas pasadas en hospitales en un antiguo trabajo suyo velando sin descanso a un pequeño enfermo. mar se hace con el control de la habitación, apaga los molestos fluorescentes del techo y enciende la luz de la pantalla donde se colocan las radiografias, con lo que la sala queda envuelta en una espectral luz azulada. he dejado de atender al teléfono ya. el doctor atractivo viene con los resultados: arena en el riñón con la peculiaridad que mi riñón izquierdo está desplazado y por eso el dolor aparecía en el abdómen y no en la espalda. nada alarmante, la arena ya se está expulsando. dosis de buscapina y de metamizol normon al canto. después de doce horas con mi doctor, he empezado a cogerle cariño. le pregunto cuánto más le queda de su ronda. me dice que hasta las nueve de la mañana y que todo esto por solo once euros la hora. le digo que gracias. muchas gracias.

hora de salida: 02:20. 1 de noviembre.

a lo lejos, el sonido de la ciudad en plena fiesta. estoy hambriento. mientras esperamos a eva, que me va a llevar de vuelta a casa, mar me prepara una tostada con queso, tomate, aceite y sal en su cocina. y me da una servilleta para el trayecto. una servilleta de verdad, no una de papel, de tela de color mostaza. y en ese momento, esa servilleta lo es todo: el cariño que he sentido de cada uno de los que me habeis llamado y atendido en esas eternas doce horas. en el coche, eva me mira de reojo, como si mi tostada llevara algo más que queso porqué pongo cara de estar en la gloria mientras me la como. efectivamente, estoy en la gloria. esa tostada es mejor que el aire en mi cara. mejor que mi cama. mejor que una sesión de cuidados intensivos con el doctor atractivo, el celador apetecible y el dios de los infermeros.

espera, rebobinad eso.

28 comentarios:

Mrs. G dijo...

POOOOOOOOOOOOBREEEEEEEEEEEEE
Por un momento pensé que se trataba de apendicitis. Me alegro que estes bien y que hayas vuelto y con ganas de escribir.
Espero que el Hospital al que fuiste no haya sido en donde trabaja Dr. House y el médico guapo que te atendió no haya sido él. las coincidencias ocurren... además él estuvo de guardia ese día, y es muy guapo! jajaja
Aprovecho para decir que los médicos en esta ciudad trabajan demasiadas horas y ganan poco. Soy una victima de este sistema

Que te recuperes pronto!

Un gran beso

àlex dijo...

mrs.g: ya vuelvo a estar dando guerra. prueba de ello es que me haya lanzado a escribir un post menos de 24 horas después de estar en el hospital.

te vas a reir pero justo cuando estaba a punto de entrar en urgencias pensé que como me tocara un borde del estilo del dr.house (serie que no me gusta nada) salía por pies del hospital. como muy bien dices, el doctor atractivo estaba de guardia por mi. y punto.

un beso

Mrs. G dijo...

Me alegro saber del enfermo que estas bien.
En defensa de mi propio Dr. House tengo que decir que el falso (o sea el mio) de borde no tiene nada, es simpático y sobre todo muy gracioso. A lo mejor era él jajaja te imaginas?
Pero te digo que 30 horas trabajando pone de mal humos hasta al más dulce caramelito

vakunet dijo...

uaaaa!
weno ara ja tas b^^
vaia tela amb els metges i els infermers :D

quan sigui gran vull escriure com tu...

pto!

àlex dijo...

mrs g.: dudo que tu dr.house sea el mío, aunque una pequeña coincidencia así la tuvimos tambien con hillary, yo hablando de lo mucho que me atraía el alcalde gay de mi ciudad y él hablando de que su marido era político. luego ya vimos que ni de lejos vivíamos en el mismo lugar.

sobre lo de los turnos de 30 horas... que me vas a contar si yo cuando trabajo ocho a veces ya estoyq ue tiro la toalla, con 30 no me lo quiero ni imaginar.

besos

àlex dijo...

vakunet: ara mateix estic parlant amb tu pel msn mentre escric això.

tu per mi ja ets gran. i la inspiració no té a veure amb l'edat.

petons, palomitero.

Xpi dijo...

Fa temps que no em conecto al teu blog i quan ho faig em trobo amb això!
Per què serà que tinc una sensació de dejà vu???
Cuida't moltíssim Àlex i espero que d'aquí a un parell de setmanes poguem quedar per esmorzar...

Dani dijo...

ostia santa!! Nanu, vaya tela! No sabia pas res! Ja saps que em podries haver trucat, pero veig que no t'ha faltat ningú al costat! Despres te fai un truc, maku.

Un muerdo

àlex dijo...

xpi: vaja si et sona, que la darrera vegada que em va agafar un xungo d'aquests tu vas ser la meva infermera.
un petonet pel clan expiriñ. i un gustasso que et passis per aquí de tant en tant.

àlex dijo...

tibu: ja sé que hi eres igualment, guapo. va arribar un punt en que ja no vaig voler saber res més del telèfon. si ens haguessis dit que anaves cap a barrakes llavors si que t'ho hagués dit, però si no, mira, tampoc passava res.

un muerdo rei.

@ELBLOGDERIPLEY dijo...

¡Ostras! (iba a decirlo más malsonante) Lo siento, joder...Vaya. Me joroba leer la entrada como algo comercial, como blog-consumo ésta vez, porque hubiera casi que ido también a arroparte (aunque veo que lo has estado, menos mal). Te ahorro contarte mis experiencias en hospitales y la referencia al olor...uhmmm...Pensé en un principio igual que Mrs.G, así que me alegra que fuera arenilla désto:-)
Como siempre, eres un mago describiendo ambientes dejà vu....
Me alegro un montón que estés bien, y ese punto optimista de enfermeros, ats y doctores tipo "Dieux du Stade". Hablo por mí, pero seguro que si hubiera estado con Yunzapito, te hubiéramos hecho los dos una coreografía sexy (le hubiera obligado, ejejjej).
Me alegro de verdad mucho que estés bien y que todo haya sido un susto, es un momento poco agradable de pasar, pero bueno.
Un millió de Petons, maco.

àlex dijo...

ripley: gracias por tus palabras. me han hecho sonreir y reirme, que no es lo mismo, y esa comparación con los dieux du stade me encanta. te juro que el dios de los infermeros era igual que uno de ellos y esa belleza, tan arrolladora, tan de repente, cuando ya llevaban cuatro horas sin administrarme calmantes, cuando no sabía si me podía tener en pie, me cogió desprevenido. el contacto de su mano con la mía me sacudió de golpe.

lo de la coreografía sexy con yunza os lo podeis reservar, seguro que me hubiera animado cantidad. solo espero que si la terminais haciendo no sea porqué vuelva a estar en urgencias.

un besote!

Churru dijo...

Eso duele mucho, espero que ya te encuentres mejor, cuídate y que sepas que la culpa de todo la tiene comer tortilla de patatas en la playa.
Un abrazo pero no fuerte que hay que mantener la zona a salvo por un tiempo!!!

àlex dijo...

churru: parece que en mi caso tiene más que ver con el hecho que tanto mi madre como mi padre son muy propensos a tener problemas renales.

de hecho, una de mis tías paternas tuvo no hace mucho arena en el riñón también, aunque ella, divina, andaluza, estupenda, lo atribuía a la arena de las almejas que se había tomado como aperitivo y que decía que le había dejado el riñón como las marismas del coto de doñana.

gracias por el abrazo cuidadoso.

Xevi dijo...

Bueno, sin literatura y pa los que no acabamos de leer entre las líneas:
Qué te pasó? (cortito por favor) Y yo lo que primero que pienso es... y por qué no me llama? y luego pienso... claro está en el hospital. Bueno, que no sea nada. Un besazo

àlex dijo...

xevi: no cal literatura ni està entre linees. bàsicament, un principi de còlic al ronyó, només que quan em feien palpacions per notar si era el ronyó, el buscaven allà on tothom el té, a la part de l'esquena, i allà no em feia mal, amb el que els metges anaven despistats fins que al fer el tac van veure que el meu ronyó esquerre està desplaçat cap endavant i per això no em feia mal on ells pensaven.

suposo que espero que la primera vegada que et truqui hagi de ser per anar a fer un té, o un sopar, i no per explicar-te que estic a urgències. sento una escalforeta al saber que voldries que t'hagués trucat.

petons.

casta dijo...

Sort que no era res

àlex dijo...

casta: doncs si, sort que no va ser res, però encara estic treguent sorreta. com segueixi així em surten uns aiguamolls a l'estòmac.

Antoni dijo...

renoi! Tant de bo tot hagi estat un petit ensurt i no hi hagi més.
T'has plantejat mai posar una pedrera?, diuen que donan molta pasta. ;P

Ànim i a recuperar-se!

Per cert, jo crec que el que us excita es l'uniforme i no qui hi ha a sota. ;)

àlex dijo...

antoni: mira, una pedrera no sé, però una platjeta amb xiringuito ja et dic jo que dona...

en quant a lo del personal de l'hospital t'asseguro que amb uniforme de policia, o de paleta o de carrer em posarien igualment. no et nego el fetitxisme de l'uniforme, però la perxa és la perxa.

yonosoyHillary dijo...

y con el dolor de esos ataques tenías tiempo para valorar y puntuar al personal del hospital?
bueno, no sé de que me extraño, una vez tuve un fuerte dolor de espalda y fui a urgencias de Sant pau, allí me atendieron los dos radiólogos más guapos del mundo y mira que me dolía, pero yo no paraba de pensar en un bonito trío.

Pues eso, que para la próxima te recomiendo Sant Pau.

àlex dijo...

hillary: tomo nota. por mi parte solo decirte que si te encuentras en girona te pases por urgencias del hospital trueta, a ver si tienes la misma suerte que yo.

o mássss...

yunzapito dijo...

Yo creo que cuanto más mayores más cerdos nos volvemos, y que cuando los problemas apremian, imperan los sentidos más primitivos para cubrir las necesidades básicas, que en algunos casos (el mío incluído) no son comer y beber sino SEXO... en cualquiera de sus formas, aunque sea visual.

A mi no me gustan nada los hospitales, y eso que he trabajado en uno durante bastante tiempo, y mi santo trabaja en otro.

Siempre le intento convencer para que me haga algún numerito vestido de enfermero para cambiar de opinión, pero jamás le convenzo.

Espero que ya estés del todo bien.
Un besito.

àlex dijo...

yunzapito: supongo que hay parte de razón en lo que dices. a mi pensar en sexo en esos momentos me distrajo cantidad.

a mi tampoco me gustan los hospitales, tengo la teoría que en determinados casos enferman aún más al paciente, como que es un sitio de consagración a la cura, sí, pero también a la enfermedad.

lo del número sexy con el uniforme simpre me ha hecho gracia. imagínate tener un novio que trabajara en mcdonalds y te hiciera el numerito sensual oliendo a mcpollo... igh.

Striper dijo...

Seguro que despues del maraton sanitario la tostada sabia a gloria.

goldengate(d) dijo...

striper: ya te digo, a gloria, a ausencia de dolor, a sueños,a mi camita, y por supeusto a queso, tomate y pan.

bienvenido seas.

Arwen dijo...

Lo siento por lo del riñón. Lo he vivido de cerca y sé qué es horrible y te puedo asegurar que tuviste suerte de que te durara un día... Y me alegra tu recuperación y que estuvieras en el hospital con más atractivos por metro cuadrado,que ya dirás dónde es por si hay que ponerse mala...
Un beso

goldengate(d) dijo...

arwen: a estas alturas, lo del riñón ya es arena pasada, y nunca mejor dicho. lo del hospital, creo que ya he soltado la referencia por ahí arriba. a ver si ahora lo vais a colapsar, jajaj...
besos